mapa zona recinto ferial

La Justicia avala las fiestas patronales de Pozuelo en el mismo recinto provisional

Miércoles, 15/07/2026


  • Recuerda que, “precisamente para minimizar el impacto de las molestias que inevitablemente generan estos eventos”, el Ayuntamiento cambió la anterior ubicación en pleno casco urbano por la actual “a las afueras” y donde la vivienda más cercana está a 300 metros y no a 23, como antes
  • Añade que los niveles de ruido no son desproporcionados ni siquiera en las terrazas de las casas más próximas y que solo duran una semana al año
  • Afea a Pozcavir que no aporte ningún dato del número de supuestos afectados, ninguna prueba del presunto daño ambiental y ninguna alternativa “clara y plausible” que no perjudique a otros vecinos
  • Por todo ello, resuelve que “deben prevalecer los intereses generales que representa el Ayuntamiento frente a los particulares”

Las fiestas patronales de Pozuelo de Alarcón, a principios del próximo mes de septiembre, volverán a celebrarse en la misma ubicación de los dos últimos años, después de que la Justicia haya desestimado un nuevo intento de la asociación Pozcavir por impedirlo. Así lo ha ratificado el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo Número 24 de Madrid en un auto del pasado viernes por el que desestima el recurso de esta asociación para que las fiestas de Nuestra Señora de la Consolación no se puedan celebrar en dicha parcela. Es la ubicación a la que el Gobierno municipal trasladó estos actos al inicio de este mandato para sacarlos del centro de la ciudad, donde generaban más molestias y más problemas de seguridad para todos los asistentes.

Así lo confirma este auto, donde la jueza recuerda que, “precisamente para minimizar el impacto de las molestias que inevitablemente generan estos eventos, el Ayuntamiento decidió trasladar, en el año 2024, la celebración de las fiestas patronales al nuevo recinto ferial de la localidad, ubicado a las afueras del municipio y en una zona cuyo número de viviendas cercanas es considerablemente inferior al de la ubicación anterior, en el barrio de San Juan de la Cruz, dentro del casco urbano”. No en vano, la propia juez destaca que en la ubicación anterior, además de afectar a muchas más viviendas, el recinto distaba solo 23 metros de las más cercanas, mientras que ahora en la Avenida de Europa está a 300. De hecho, la ubicación actual está bastante más alejada de cualquier zona residencial que en la mayoría de localidades similares, entre ellas las del entorno de Pozuelo.

La Justicia también tumba la maniobra de Pozcavir porque “no se aportan datos, aunque fuesen aproximados, del número de vecinos o viviendas potencialmente perjudicados” ni siquiera de “la distancia con las viviendas más próximas”, únicamente “dos escritos de queja formulados por dos vecinos”. Además, afea a la asociación que tampoco ofrezca “ninguna prueba” del supuesto daño medioambiental, salvo los trabajos provisionales que ha llevado a cabo el Ayuntamiento para acondicionar esa parcela de tierra antes de las fiestas y “que no justifican la existencia del pretendido daño ambiental”.

Sin alternativa

Con la misma claridad, la jueza tilda de “difícil, sino imposible” encontrar “un emplazamiento alternativo y suficiente con tan poco tiempo de antelación” y “sin generar molestias a ningún vecino” de otras zonas. Es decir, que los recurrentes tampoco ofrecen ninguna propuesta “clara y plausible” para cambiar de sitio este recinto provisional sin que ello genere a otros vecinos las mismas o más molestias de las que ellos se quejan.

Y es que, como repite varias veces esta resolución judicial, “cualquier evento festivo genera molestias inevitables a determinadas personas”, que en este caso además “no tienen carácter permanente o continuado, sino puntual”, ya que los niveles de ruido de las pasadas fiestas patronales “no pueden calificarse de desproporcionados o exorbitantes”. Ni siquiera con las mediciones de una empresa contratada por los recurrentes, que se realizaron “en las terrazas de las viviendas, no en el interior”, destaca la jueza.

Esta resolución también pone en valor las medidas organizativas y de seguridad previstas por el consistorio, como controles de acceso, prevención del botellón, mediciones acústicas, cortes de tráfico, vigilancia mediante cámaras y un amplio dispositivo policial, reforzado por la seguridad privada contratada por el Ayuntamiento.

Por todo ello, la magistrada remacha que “deben prevalecer los intereses generales que representa el Ayuntamiento frente a los particulares” de esta asociación y, en consecuencia, desestima su recurso, lo que evita el “consiguiente perjuicio, tanto económico como de otros órdenes, para los vecinos a los que van destinadas las actividades” de las fiestas “y también para las arcas municipales”, ya que, de haber prosperado esta maniobra de Pozcavir, el Ayuntamiento tendría que haber pagado todos los gastos de cancelación de los conciertos, entre otros.

Lo mismo que en Nochevieja

No es la primera vez que esta asociación intenta impedir la celebración de actos festivos y puntuales en dicha parcela a las afueras de Pozuelo. Ya lo hizo la pasada Nochevieja con otro recurso a escasas horas de la fiesta para despedir el año y a la que acudieron miles de vecinos. Como en esta ocasión, también entonces la Justicia tumbó ese recurso el mismo 31 de diciembre y el Ayuntamiento de Pozuelo pudo celebrar su Nochevieja con total normalidad.

Además de estos dos intentos fallidos, Pozcavir ha recurrido ante los tribunales el proyecto municipal para convertir esa parcela baldía e inaccesible en una gran plaza ajardinada para pasear o hacer deporte durante el resto del año. Esta causa todavía no se ha resuelto en primera instancia, aunque el Gobierno local confía en que lo haga como en los dos casos anteriores.