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Mundo de archivos ¿Sabías que?

A lo largo de toda la geografía española son numerosos los archivos que ocupan edificios históricos con lo que contribuyen al sostenimiento de este patrimonio arquitectónico. En efecto, entre otras finalidades que se han encontrado para los edificios históricos, la de sede de archivo es significativa. Palacios, castillos, silos, cárceles, pósitos, fábricas, escuelas, antiguos edificios administrativos, iglesias desamortizadas y desacralizadas, atarazanas, etc. han sido recuperadas y restauradas para su uso como archivos por las distintas administraciones (estatal, autonómica, provincial, municipal) y otras autoridades (autoridades portuarias, confederaciones hidrográficas, etc.).

A esta reutilización y adaptación, hay que añadir los edificios históricos destinados a archivos desde hace siglos, casi desde el mismo momento de su construcción. No siempre que el edificio es histórico equivale a que el archivo sea histórico.

Por otra parte, la relación de los archivos con la arquitectura también se extiende a edificios contemporáneos creados expresamente para todas las funciones de un centro de archivo (servicios administrativos, puestos para la catalogación, biblioteca auxiliar, salas de consulta, laboratorios de restauración, servicio de reprografía, salón de actos, depósitos de almacenaje, muelles y áreas de desinsectación; incluso, de ser el caso, para cuartos de instalación de servidores informáticos propios).

El caso del Archivo Regional de la Comunidad de Madrid, antigua fábrica de cerveza El Águila.

 

Esto se relaciona con las fases de archivo, desde los archivos de oficina hasta los archivos históricos. A los archivos históricos acuden los investigadores, ya sean académicos o aficionados. En algunos casos, los archivos históricos corresponden a fondos de instituciones desaparecidas y, en consecuencia, son archivos de fondo cerrado que ya no crecen.

En el caso de los archivos centrales administrativos, los usuarios requieren de los documentos y expedientes por necesidades inmediatas de información y prueba de derechos y deberes tanto por lo que respecta a sus negocios privados como a su condición de ciudadanos. (A nivel de la gestión documental, suele ser en esta fase cuando se plantean, en su caso, los procedimientos de conservación, sustitución de soporte y destrucción).

Los archivos centrales administrativos se nutren de los archivos de oficina. Por otra parte, también podemos tener en cuenta a dos compañeros de viaje, las asociaciones de amigos de los archivos y a los voluntarios.

 

Te animamos a que realices las búsquedas. Una buena estrategia de búsqueda puede ser visitando las webs de los archivos públicos. Destacan las exposiciones virtuales, pero también la publicación de los catálogos y bases de datos, libros y revistas técnicas en pdf, videos de visitas a los archivos, juegos, y mucho más. Hay producciones geniales como el Portal de Archivos Españoles (PARES) https://pares.cultura.gob.es/inicio.html

La divulgación de tipo cultural o educativa es una de las pocas opciones de visibilidad de un servicio, el de la gestión documental, que no puede comprometer sus labores internas de información administrativa.

Exposición virtual 1939. 80 Años del Fin de una Guerra. La Guerra Civil Española en los Archivos de Castilla-La Mancha.

 

Esto es un tema un tanto controvertido. Una de las dificultades es que se trata de verdaderos descubrimientos que obedecen al esfuerzo de descripción a cargo de los archiveros, con plantillas que no dan abasto. Antes que el investigador, es el archivero el que "descubre" y cataloga y ya, publicado el catálogo, el investigador “redescubre”.

Otra particularidad es que suelen encontrarse como materiales de envoltorio, formando parte de las encuadernaciones de los códices más antiguos, o sea que fueron usados como material de desecho, como mero pergamino que permitía su uso para encuadernar el códice. Otra casuística procede del fenómeno de los palimpsestos.

Hasta el momento, el fragmento más antiguo es la Orden de Medema, del año 696, que se conserva en el Archivo Histórico Nacional, código de referencia ES.28079.AHN//CODICES,L.1452,N.13. El Diploma del Rey Silo, del año 775, se conserva en el Archivo de la Catedral de León, referencia Ms. 1. Del año 857 es el primer documento completo; se trata de una compraventa de Nunila, hija de Ariulfo, que vende a su hermana Recoire y a su marido Argemundo, la parte de una viña que le corresponde en Piasca, valorada en dos modios y tres sextarios, por precio de una oveja, un cerdo, unos zapatos y cereal. Se encuentra en el Archivo Histórico Nacional, código de referencia ES.28079.AHN/3//CLERO-SECULAR_REGULAR,Car.872,N.1.

Recomendamos la lectura de la siguiente información por lo que respecta a los pergaminos más antiguos del Archivo Histórico Nacional.

Otro gran Archivo, el Archivo Corona de Aragón, tiene como documento más antiguo un documento del primer conde hereditario de Barcelona, Wilfredo el Velloso, del año 889.

 

Aunque el fundamento legal es común (ley de bases de régimen local https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-A-1985-5392), cada Administración Local cuenta con un archivo reconocible -atendido por personal profesional- en función, entre otras variables, de la población, el territorio, el presupuesto, las subvenciones, la obligatoriedad por leyes autonómicas de archivos, las competencias y los procedimientos administrativos que puede llevar a cabo. La Administración más numerosa es la municipal (ayuntamientos y los pocos concejos abiertos que quedan).

La administración provincial, Diputaciones Provinciales sigue constituyendo en todas las Comunidades Autónomas de más de una provincia, un gran activo tanto por su propio fondo de archivo como por su deber de asistencia a los municipios más pequeños. Otras administraciones locales son los cabildos (España insular), las mancomunidades y las comarcas (Cataluña). A su vez, como sabemos, un buen número de las administraciones locales ha tenido o tiene entidades dependientes en mayor o menor grado -empresas públicas, pósitos, fundaciones, patronatos, hospitales provinciales, etc.- y cada una de estas entidades produce su archivo institucional. En el caso de las Comunidades Autónomas uniprovinciales, la Administración Autonómica ha quedado como la depositaria de los fondos de las diputaciones extintas. Por último, algunos fondos históricos –y de alto valor patrimonial, recordemos que lo que fueron antaño poderosas villas han quedado en pueblos que se van despoblando- de los ayuntamientos se custodian en los archivos de las diputaciones provinciales, en archivos regionales de las Comunidades Autónomas, o en los Archivos Estatales. Mira este ejemplo del Archivo Regional de Madrid.

 

Según la Real Academia de la Lengua, falsificar viene "del latín tardío falsificare". Señala dos acepciones "falsear o adulterar algo" y "fabricar algo falso o falto de ley (copiar, imitar)". Por supuesto, los documentos falsos existen. Un documento puede ser original pero, sin embargo, falso. También se dan casos de originales que nacieron auténticos y que se modificaron a posteriori. Desenmascarar una falsificación puede ser una tarea ardua. Los analistas se fijan en el tipo de letra, en el análisis de tintas, en el análisis del soporte, en la gramática y la sintáctica, en la coherencia histórica (hechos y nombres), en la pretensión del mensaje, en las firmas, en los destinatarios, etc.

Una de las líneas de investigación principal es la de fechar el documento. Las falsificaciones pueden obedecer a diferentes intereses: el económico, la suplantación de la identidad, sembrar el descrédito hacia determinados colectivos, una intencionalidad moral y ¿por qué no? por el simple placer de engañar. La Donación de Constantino, que se conserva en los Archivos Vaticanos, es considerado una de las falsificaciones más célebres y con mayor alcance político. Por supuesto, no es necesario ir a un remoto pasado para encontrarnos con el fenómeno de las falsificaciones de originales.

https://www.youtube.com/watch?v=5FINupWYf08

 

El Archivo Corona de Aragón (ACA) tiene muchas fuentes documentales usadas profusamente por los investigadores tanto para el propio conocimiento de la historia de la Corona de Aragón (Aragón, Cataluña, Valencia, Islas Baleares) como para la historia de las relaciones en el Mediterráneo hasta la Edad Moderna.

El Archivo General de Simancas (AGS) recopila diferentes fondos de instituciones de la Monarquía Hispánica y de Castilla, tiene mucha documentación de la Hacienda durante la época de los Austrias. Es también una meta de muchos investigadores de otros países.

El Archivo de la Real Chancillería de Valladolid (ARCHVA) está especializado en la documentación judicial producida por la Real Chancillería de Valladolid, tiene muchos expedientes de pleitos, hidalguías, vizcaínas, etc. (Su homólogo, el Archivo de la Real Chancillería de Granada, ARCHGR, posee un estatuto especial con la Junta de Andalucía y no se incluye en los Archivos Estatales).

El Archivo General de Indias (AGS) fundamentalmente custodia los fondos producidos por las instituciones creadas por la Administración española para el gobierno y administración de los territorios ultramarinos españoles. Estas instituciones son: Consejo de Indias y Secretarías de Despacho, Casa de la Contratación y Consulados de Sevilla y Cádiz; también es un archivo general al que acuden muchos extranjeros.

El Archivo Histórico Nacional (AHN) cumple varios fines; con la Desamortización de los bienes eclesiásticos, el Estado necesitaba reunir toda la documentación centenaria de monasterios, conventos y otras muchas instituciones católicas más y así se creó el AHN; pero también, una vez que dispuso de más espacio, permitió recibir toda la documentación de instituciones estatales que estaba pendiente de recogerse y organizarse y hoy sigue recibiendo y organizando fondos documentales como archivo final del sistema archivístico del Estado.

El Archivo General de la Administración (AGA) es el que conserva nuestra memoria histórica más reciente, ya que sus fondos se refieren fundamentalmente al siglo XX, y de manera especial a su segunda mitad, aunque también custodia un importante volumen de fondos de la segunda mitad del siglo XIX.

El Centro Documental de la Memoria Histórica custodia una rica y heterogénea documentación que abarca la Segunda República, la Guerra Civil, la dictadura franquista, el exilio republicano, la deportación de españoles a campos de concentración y la Transición hacia la democracia.

Desde 1993, el Archivo Histórico de la Nobleza (AHNOB) ha existido de manera independiente con la denominación de Sección Nobleza del Archivo Histórico Nacional (SNAHN) y desde 2017 ya fue creado como archivo histórico independiente respecto del AHN  ; se dedica a la conservación y difusión de los archivos generados por la nobleza española desde la Edad Media a nuestros días.

El Archivo Histórico de los Movimientos Sociales fue creado en  el año 2021 y está constituido por el patrimonio documental y bibliográfico generado y conservado por distintas organizaciones y movimientos sociales de la España contemporánea, así como por sus propios líderes y militantes, a veces en el exilio. Sus fondos provienen de adquisiciones realizadas por el Estado, archivos depositados o donados por sus propietarios de forma voluntaria.