Miriam Díaz Aroca, actriz: "Las zonas verdes son uno de los tesoros de Pozuelo"

Energía y éxito

Miriam Díaz Aroca (Se abre en ventana nueva)Algunos aún recordamos la primera aparición televisiva de esta santanderina afincada en Pozuelo hace cerca de 17 años. Fue en el programa "Aplauso", en la sección de La juventud baila que presentaba José Luis Fradejas.

Quizá sus últimas apariciones en televisión también hayan sido, casualidades, en otro programa relacionado con esto del baile, es decir, en "Mira quien baila", donde demostró que en todo ese tiempo ha crecido, aprendido y ha sido capaz de canalizar toda la energía que fluye por ella con éxito.

Entre tanto y tanto, Miriam Díaz Aroca ha estado allí donde hubo éxito: presentó el "Un, dos, tres"; fue Clara en la oscarizada "Belle Époque" de Trueba; vivió en "La Casa de los Líos" y también con "Mis queridos vecinos". En fin, ¿quién da más? Ella. Miriam. Próximamente con Adulterio, bajo la dirección de Verónica Forqué.

Cuando salga publicada esta entrevista se habrá estrenado Adulterios, un texto de Woody Allen, bajo la dirección de Verónica Forqué, y donde usted interpreta uno de los papeles protagonistas. ¿Cómo van los ensayos?

Llevamos ya dos semanas ensayando de 3 a 8 de la tarde pero realmente estás todo el día con el guión en la cabeza, buscando constantemente tu personaje. Es un trabajo de 24 horas. Yo estoy entusiasmadísima con los ensayos, con la dirección de Verónica Forqué, que es exquisita, es absolutamente completa. Te habla, te dice...

Para cualquier actor o actriz la dirección artística es fundamental, el alimento más importante a la hora de interpretar, y Verónica nos lo da con cantidad y calidad. La obra es maravillosa, muy rápida, con mucha ironía, donde aparte del tono de comedia, hay muchas miserias de lo que son las relaciones entre amigos. Hasta ahí puedo contar.

Miriam Díaz Aroca (Se abre en ventana nueva)Verónica Forqué dijo en la presentación que una de las pautas que les ha dado a usted y al resto de sus compañeros de reparto, María Barranco, Fermí Herrero, Paloma Blody y Fernando Acaso es que no muestren ni un rasgo de su personalidad. En su caso, ¿cómo es su personaje?

Es complicado pero bonito, porque es un reto. Para un actor hacer algo que no tiene nada que ver con él es casi lo más bonito, porque ser uno mismo interpretando es lo más difícil que existe. Entonces, para mí es un reto, controlarme a mí misma para no incorporarme al personaje es un trabajo duro porque muchas veces se te va. Pero cuando tienes el texto agarrado, que no tienes que estar memorizando es cuando te fluye la personalidad del personaje y con la dirección diaria de Verónica vas haciendo tuyo el personaje. Yo estoy entusiasmada con mi reto de conseguir una Carol como realmente la pinta Woody Allen y como me la dirige Verónica.

Hasta llegar a Madrid, con Adulterios van a recorrer los teatros de más de media España. ¿Cómo tiene previsto compaginar su vida familiar y profesional?

Pues afortunadamente muy bien. Con los pequeños hasta ahora he empezado a faltar a las 3 de la tarde pero he estado con ellos todas las mañanas. La pequeñita está con su papá y si no, están las abuelas, que son nuestras grandes salvadoras. Además, las giras serán de actuar los fines de semana y volver el resto a casa.

La imagen que transmite Miriam Díaz Aroca es la de ser una mujer activa en su trabajo y polifacética hasta decirte basta. La hemos visto presentando programas de televisión, haciendo cine, series de éxito, compitiendo en un concurso de baile y ahora la veremos en el teatro. ¿Dónde se siente usted más a gusto?

Es un constante pedalear en el mundo artístico, es una formación constante que no tiene meta, descubrirte en nuevos registros... Pero donde más la gozo es interpretando en un escenario, porque tienes el tiempo completo para ti sin cortes, sin "repetimos", sin publicidad,... y te da tiempo a meterte en la historia, disfrutarla, crear ambiente... El mundo de la televisión y del cine también me fascinan pero son magias absolutamente diferentes. Me fascina el mundo de la interpretación esté donde esté.

Es admirable que usted dedique parte de su tiempo a colaborar en proyectos solidarios con al menos tres organizaciones. Háblenos de ellas y díganos qué le aportan.

Una es Fundación Luis Guanella, de niñas con deficiencia intelectual acogidas por un grupo de monjas "guerreras" que han creado con mucho esfuerzo hogares para acoger a estas niñas y, sobre todo, para normalizar sus vidas en la sociedad en función de sus capacidades. Colaboro con ellas activamente.

También con la Fundación de Fibromatosis, una asociación de enfermedades raras respecto a su causa, y para conseguir dinero para investigar, que es costosísimo, y lograr una medicina que les dé cierta esperanza de vida; trabajo mucho con ellos. El año pasado creamos 300 segundos, un macroconcierto para recaudar dinero y nos dimos así a conocer. Queremos instituir todos los años.

Y luego colaboro con el SAR, como madrina, una ONG de salvamento y ayuda en acción a personas que se han visto afectadas por causas naturales y son voluntarios de toda índole profesional, que se han unido altruistamente para ayudar, y no cuentan con estructura y yo me solidarizo con esos grupo pequeños que no tienen apoyo.

¿Tendrá tiempo para descansar unos días este verano?

Algunos días nos iremos por ahí, seguramente a Santander.

¿Qué es lo que más le gusta hacer en vacaciones a usted.?

Que me mimen, que me lo den todo hecho, comer mucho y rico, aunque esto siempre lo hago, pero lo que más me gusta es no tener reloj de compromisos y poder disfrutar sin prisas ni obligaciones.

Miriam Díaz Aroca (Se abre en ventana nueva)Le oí decir un día que recomendaba como "mano de santo" tomar en ayunas un vaso de agua caliente. ¿Por qué, por cierto?

Durante la noche eliminamos toxinas, estás en un proceso de recuperación. Por eso es tan bueno tomar zumos por la mañana, porque la fruta no se queda en el estómago sino que pasa directamente al intestino delgado que es donde libera los nutrientes. Por eso es bueno tomar la fruta fuera de las comidas; entonces si te tomas un gran vaso de agua caliente antes pues depuras el estómago para el resto del día.

Además de este "ejercicio" tan sencillo, ¿sigue alguna dieta especial, practica algún deporte?

La dieta del sentido común -sonríe-. No dejo de comer, porque me apasiona, pero intento mantenerme a base de ejercicio y controlar. No es ningún secreto. Es conocer tu naturaleza cómo funciona y a partir de ahí establecer tu plan de alimentación.

Háblenos ahora de Pozuelo. ¿Desde cuándo y por qué se estableció aquí?

Pues llevo unos 17 años en Pozuelo. Me gustó por la comodidad, y sobre todo porque me gustan muchísimo las zonas verdes, son de las más bonitas y mejor cuidadas que yo he visto nunca. Es uno de los tesoros de Pozuelo. También me llevó hasta aquí su cercanía a Madrid, aunque con el carácter propio de un pueblo, con sus tiendecitas, su ambiente propio...

¿En qué lugar de Pozuelo se siente usted más a gusto?

En mi casa, mi hogar, mi santuario... (sonríe). Pero también disfruto mucho con mis hijos en el Parque de la Fuente de la Salud, que es precioso.

¿Qué cree que habría que mejorar?

El sentido cívico de la gente. Porque, por ejemplo, el otro día que estuve en el parque fue horroroso porque la gente no cuida las cosas que se les da para disfrutar. No está bien no cuidar las cosas, dejarlo todo sucio, porque es por el bien de todos.

¿Qué le aportaría?

Sería muy necesario en Pozuelo una gran sala para bailes de salón. Aquí hay mucha gente que lo practica y estaría muy bien poder disponer de un local con buenos profesionales.

Con brevedad

 

 

  • Un color: blanco, beige, caqui, y el negro.
  • Un olor: a limpio.
  • Un sabor: el de la comida japonesa y el beso de mis hijos
  • Una canción: cualquiera de Michael Bolton
  • Una película: Puentes de Madison
  • Una flor: Margarita
  • Un sueño: poder consolidarme en una zona rural
  • Un libro: "Persigue tus sueños"
  • Un valor: la sinceridad Un deseo: la paz interior
  • Una ciudad: el mundo, España
  • Una afición: la comida, la naturaleza

Texto: Isabel González del Vado